Un barrio nuevo de San Sebastián con 3.000 VPO generará su propia energía 4.030 viviendas sostenibles ahorrarán un 40% de la factura energética gracias a paneles, aerogeneradores y una caldera de biomasa para ahorrar en combustible fósil.
El Gobierno vasco, a través de la sociedad pública Visesa y el Ente Vasco de la Energía (EVE), ha promovido crear el primer complejo residencial verde en el País Vasco.
Un 70% de los hogares se podrán adquirir a precio accesible y serán pensados para consumir poco. Todas las casas tendrán una certificación 'Tipo A', la máxima contemplada en el nuevo Código Técnico de Edificación. Pero las obras comenzarán recién en el año 2010, pues el proyecto requiere una modificación parcial en el Plan General de Ordenación Urbanística.
Las viviendas de la ecociudad se dividen entre la loma de Antondegi con 3.500, las 450 de la zona de Sarrueta y las 80 de Portutxo. En la loma se localizan las instalaciones deportivas, se propone un gran parque y zonas de estancia que bordean las viviendas y se plantean, incluso, tres puntos para las conexiones verticales de ascensores y escaleras mecánicas.
Así, plantea 17.800 metros cuadrados de uso comercial, 19.200 de oficinas y 96.000 de uso industrial de bata blanca o alta tecnología.
La nueva Ecociudad de Euskadi
La etiqueta 'verde' del barrio viene definida por la instalación de tecnologías eficientes y fuentes renovables integradas en el entorno urbano. A saber: paneles solares, aerogeneradores de pequeña potencia y una caldera de biomasa para el aprovechamiento de residuos forestales.
Alberto Ortiz de Helgea, responsable del proyecto por parte de Visesa, explicó que "queríamos promover el desarrollo de esta zona y para ello el Ayuntamiento y el Gobierno vasco convocaron un concurso abierto de ideas. Al final se seleccionó el diseño propuesto por el equipo del arquitecto Juan Ramón Lombera".
La energía eléctrica, agua caliente y calefacción serán autoproducidas sin apenas consumo de combustibles fósiles, lo cual generará hasta un 40% de ahorro energético.
La urbanización con la obligación del Real Decreto de Procedimiento Básico para la Certificación de Eficiencia Energética que implica etiquetar las nuevas viviendas según el CO2 que emiten.
El conjunto de las instalaciones energéticas permitirá una reducción del consumo total de energía primaria en un 29%, lo que evitará la emisión a la atmósfera de 8.400 toneladas anuales de CO2.
"Pero no sólo contemplamos fuentes renovables, también es muy importante el propio diseño de los edificios o su orientación hacia el sol. Por eso esta idea se basa también en criterios de arquitectura bioclimática", apunta Alberto Ortiz, responsable de Visesa.
La inversión estimada de la ecociudad es de 20 millones de euros, de los que 2,7 vendrán de la mano de la Comisión Europea, pues esta iniciativa forma parte del proyecto TetraEner, enmarcado dentro del programa Concerto de la Unión Europea, que apoya a comunidades residenciales en el desarrollo de iniciativas que puedan ser sostenibles en el tiempo y altamente eficientes desde el punto de vista energético.
En Sarriguren (Valle de Egüés), Pamplona, ya existe una ciudad ecológica que comenzó su andadura en el año 2000 y culminó su primera fase de viviendas en 2005. De similares características a su futuro vecino, Serriguren, cuenta con 5.200 viviendas de las cuales el 98% son públicas.