Las aberturas incorporadas facilitaron las visuales pasantes. Además, se construyó una planta alta que agregó metros y comodidad. El resultado fue una casa de grandes volúmenes cuadrados, con ambientes despejados y abiertos.
Gracias al diseño de jardines la casa ahora transmitía paz y privacidad. En una zona de medianeras bajas se integraba a la perfección con las tonalidades verdes de las casas circundantes.
En el jardín el verde es el color predominante. Un pequeño camino con baldosas conduce a la zona de la pileta. Los azulejos, de tonalidades celeste y mostaza de 15 x 15 cm son difíciles de conseguir, pero buscando con dedicación se pueden encontrar.
Existe una opción a pedido y en otra variedad de colores a $5,60 el m (Mercado de Materiales). Las puertas se pintaron siguiendo el color celeste de los azulejos y rompiendo un poco el esquema neutro de la casi Toallas blancas de mano $10 y toallón $19 (Bath & Body).
Continuando con el objetivo de embellecer el diseño de jardines, la artífice de la obra tomó dos medidas importantes.
Construyó una pileta y en un costado creó, adosado a uno de los cercos que lindan con el terreno vecino, un sector de parrilla y vestuarios, bajo la sombra de un nogal añoso de colosal belleza. Esta última decisión fue sin dudas el gran acierto.
Cumplió con las expectativas de los dueños de casa de tener un jardín con sensación de profundidad, sin ningún elemento que interceptara las visuales. La prolongación de las vistas verdes quedó asegurada.
La funcionalidad, el confort y el placer de vivir en una casa con estilo propio dieron al lugar una magia sin igual. Tanto la arquitecta como los dueños de casa quedaron conformes. Mientras afuera la ciudad se mueve agitada, en esta casa el ritmo es apacible. Como si fuera un refugio cotidiano, todo fluye tranquilo, con la inspiración de las arboledas eternas.
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